UNA MIRADA SOBRE LA REALIDAD DE MEXICO

A. MIRADA GLOBAL.

Mexio 1.jpgNo se puede entender la realidad mexicana sin enmarcarla en el momento global que es de crisis y de alta tensión. Hay 5 grandes luces en el nivel global para comprender esta crisis:
1. La visión civilizatoria, derivada de la relación de dominio y explotación que “el hombre” ha tenido con sus hermanos y con la naturaleza, la que nos ha puesto en una situación grave de daño irreversible.
2. La situación de desigualdad que hoy es más grave en toda la historia de la humanidad. En enero se presentó un estudio mundial, previo a la cumbre de Davos, que sustenta un dato que basta para ejemplificar esta gravedad: ¡que 8 personas poseen más que 3,400 millones de hombres y mujeres habitantes del planeta!
3. La diversificación de las violencias, alimentadas por la lógica militar y de fuerza con que disputan los poderosos. La misma ONU reconoce que estas violencias no las podemos comprender ni trabajar con los conceptos y metodologías actuales, que son ya insuficientes. El problema de fondo es que las violencias son parte del modelo dominante, y que a los poderosos les interesa mover el paradigma de la paz para ligarlo principalmente con su seguridad. Así, quieren que la seguridad sea el gran criterio que defina qué democracia, qué derechos humanos, qué desarrollo impulsar.
Mexico 2.jpg4. Finalmente, otra luz está en la defensa y renovación del sentido y dimensión religiosa, ahora acusada de ser generadora de retraso social y de extremismos violentos.

B. MIRADA NACIONAL DESDE LOS EJES DE LUCHA Y DE TRABAJO.

Existen ejes de lucha y de trabajo por donde está caminando hoy la dinámica social; articulada temáticamente, pero todavía dispersa. Cada eje tiene referentes, espacios y pistas nacionales para orientarse más estratégicamente.

1. La defensa y promoción de los Derechos Humanos en México antes eran un tema jurídico, defensivo, de organismos especializados, pero las víctimas surgieron como nuevo actor nacional para enfrentarse desde su dolor a la lógica de la guerra de Calderón y de las reformas neoliberales del Pacto por México. Con el antecedente del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, la noche de Iguala y la lucha de los normalistas y familiares de Ayotzinapa se rompió la narrativa gubernamental e se instauró a los DHs como plataforma básica de toda lucha no-violenta por la verdad y la justicia.

Además, en México en la visión de los DHs predomina la llamada Justicia Transicional asentada sobre cuatro pilares que son: el derecho a la verdad, más allá de las verdades jurídicas; el derecho a la justicia, pero no sólo como castigo al perpetrador, sino vista desde la víctima en tanto sujeto principal de la justicia; el derecho a la reparación del daño, que implica que el perpetrador asuma su responsabilidad y reconozca su culpabilidad en dañar un proyecto vital; y el derecho a la no-repetición, que alude al hondo proceso que viven víctimas y familiares al pasar del dolor personal y familiar para vincularlo con el comunitario,

Mexico 3.jpg2. La construcción de la Paz profunda que incluye desde la Justicia hasta la seguridad. Es un hecho que las violencias se han diversificado y agravado, en números escalofriantes. Frente a ellas han surgido distintas respuestas sociales, cargadas de dolor, que varían según la identidad, regionalidad, culturas y las experiencias orgánicas que se hayan vivido previamente.

3. Otro eje es el acompañamiento al dolor y el paso de víctimas, migrantes y damnificados, en cualquier situación, impulsando organicidad y procesos a través de acciones cualitativas y significativas.

Mexico 6C. MIRADA DE COYUNTURA ELECTORAL.

La coyuntura electoral de este año va tan rápido y tiene lugar en un momento crucial de crisis nacional, caracterizado por la violencia, desconfianza, hartazgo, polarización y coraje social.

Mexico 4Esta jornada electoral es distinta, por un lado dado el contexto violento que enmarca al malestar y el miedo, y por la crisis de los partidos, el juego de frentes inéditos, y el fallido proceso alternativo de los candidatos independientes; esto explica la emergencia de iniciativas ciudadanas para relevar agendas y retos profundos que las campañas no abordan. Y por otro lado, por la homologación de diversas elecciones nacionales, estatales y municipales que hacen más compleja la votación pero que permitirán ver la diferencia de enfoques según el nivel.

Además, por la sofisticada organización de la jornada electoral que sin embargo, no alcanza a impedir el fraude en la coacción o conteo de los votos; por el padrón más limpio y grande, pues incorpora a una nueva generación de votantes; por la actuación abierta de los poderes fácticos y del crimen organizado, así como por el peso de las encuestas y las redes sociales,

La disputa electoral tiene dos dimensiones: la de la batalla de fuerzas por definir la agenda y la cancha de la nueva etapa, y la de la batalla mediática para definir quién conduce la transición y con qué grado de intensidad y profundidad. Aquí se ven tres escenarios:

Escenario 1.- Que el Estado (régimen, clases dominantes, mafia del poder o clase política), a pesar de su crisis -y calculando que los temas sin resolver no pesan-, vuelvan a aprovecharse del momento electoral para recuperarse y conducir una transición moderada. Con matices de representación y grado, aquí entran las opciones del PRI y del PAN-PRD para una transición más gradual.

Escenario 2.- Luego de que esto no fue posible antes (Ayotzinapa, Constituyentes, etc.), que electoralmente se logre articular el descontento y la energía social para impulsar una transición más profunda. Esta es la opción que intenta AMNLO con Morena.

Escenario 3.- Que si las cosas se complican, ya sea por el intento de fraude o la polarización, se abra una etapa poselectoral de confrontación política violenta, que contará con la fuerzas armadas. En este escenario actuarían los diversos grupos armados que subsisten en el país.

Mexico 5.jpgLa batalla electoral se está concentrando en acotar la cancha de la transición para que gane quien gane sólo se pueda ir por ahí. En este marco, por encabezar todavía las encuestas, contra Amlo hay tres ofensivas: a) forzarlo a achatar la intensidad y profundidad de los cambios que haría; b) multiplicar las campañas mediáticas que impidan a Amlo conectar con los indecisos y con la base de izquierda que no se ha manifestado; y c) acrecentar a los otros candidatos preparando el fenómeno de las alianzas de facto y el llamado al voto útil vs Amlo.

Faltará ver si se requerirá o no del fraude, o si éste bastara en caso de que la diferencia no sea tan grande. Ello abrirá otra fase, que culminará el 7 de septiembre, y que trasladará la batalla al conteo (INE) y luego a la calificación, con el problema de que quien la emitirá será el Tribunal Electoral, hoy deslegitimado por la incorporación de El Bronco a la contienda formal, a pesar de la fraudulenta manera de conseguir sus firmas.

(Miguel Álvarez Gándara, 18 de abril de 2018)