Hoy destacamos…. El Mensaje de JPIC – LAC de la ciudad de Guatemala

A todos los compañeros de la Provincia CICM-LAC

Del 19 al 21 de noviembre de 2019, el Comité JPIC de la Provincia LAC se reunió en Guatemala para su encuentro anual, en el cual hemos analizado los nuevos acontecimientos en el continente latinoamericano, así como los compromisos de los compañeros CICM en el dominio del trabajo de la justicia, la paz y la integridad de la creación. Al final de nuestro encuentro, estamos alegres de compartir estas reflexiones con todos ustedes.

Mucho ha cambiado sobre el continente en el curso del último año. Ciertos cambios y evoluciones son amenazas y peligros para el porvenir, otros abren nuevas perspectivas y fuerzas para los pueblos a los que servimos como misioneros CICM. Vemos algunas fuerzas y oportunidades que se abren: Hay una cierta toma de conciencia popular que quiere liberarse de la corrupción, la mala gobernanza y la impunidad. Mas gente toma conciencia del neoliberalismo y del capitalismo salvaje que empobrece las masas y crea una distancia enorme entre ricos y pobres. La preocupación por el medioambiente y el cuidado de la creación se convierten cada vez más en una preocupación mayor. Las redes sociales reúnen las causas y los deseos de cambio, como alternativas a los medios de comunicación. En nuestras iglesias, los problemas sociales toman un lugar más importante. La Iglesia y su jerarquía son cada vez más conscientes del gran problema de la migración. El pontificado del papa Francisco es sin duda una gran oportunidad para el trabajo misionero y el compromiso por el cambio.

Pero estas fuerzas y oportunidades a veces son frágiles y amenazadas por l gran distancia entre ricos y pobres que persiste y se amplía cada vez más. La delincuencia, la droga, la violencia amenazan las familias y las comunidades en su búsqueda de una vida digna. Hay fracasos a nivel político o de gobiernos que suscitaban la esperanza y que terminaron convirtiéndose en dictaduras. Las fuerzas que se oponen al cambio siempre están señalando estas realidades. La violencia contra las mujeres desgraciadamente persiste y toman formas cada más graves Se percibe una crisis de la democracia que no satisface las expectativas. Nuestra Iglesia sale debilitada de las numerosas crisis que la han sacudido.

Los desafíos deben convertirse para nosotros en espacios y campos prioritarios para el compromiso de misionero que somos, para:

  • La concientización y formación social y política que debe llevar a una más grande participación popular en la línea de la de la dignidad de la persona humana.
  • La formación ética de la gente y la lucha contra la corrupción que La lucha contra la corrupción que se está arraigando en los hábitos e instituciones.
  • La formación critica de los jóvenes como arma contra las manipulaciones y para hacerlos capaces de servirse, de una manera liberadora, de las nuevas tecnologías.
  • La afirmación de los derechos de las poblaciones para mejorar sus condiciones de vida, incluso para la migración; al mismo tiempo hay que trabajar con mucha determinación para cambiar las causas de la desesperación que llevan a las personas a abandonar su propio su propio entorno.

Vivimos en un sistema económico que, como lo repite incesantemente el Papa Francisco, no explota más, pero que margina y considera a los pobres como desechos, como descartables, y a hacerlos a un lado porque son inútiles para conseguir beneficios. Estos son grandes desafíos a los que nosotros estamos llamados a colaborar en nombre de nuestra fe en el Dios de la Vida que ha creado a cada persona humana a su imagen y que ha enviado a su Hijo a compartir nuestra condición humana para mostrarnos un camino de Vida en abundancia.

El compromiso por la justicia, la paz y la integridad de la creación no puede faltar en nuestro compromiso misionero, incluso si existe una cierta resistencia contra el compromiso social que apunta a un cambio profundo de mentalidades y de estructuras. Desafortunadamente, observamos que a veces los compañeros se refugian detrás de su condición clerical de pastores, en lugar de comprometerse con convicción como misioneros, profetas de renovación.

Por tanto, el Comité JPIC de la Provincia de LAC saluda la creación de Comités Locales en cada distrito y cuenta con su presencia para fortalecer el trabajo de JPIC en la Provincia. El Comité toma las siguientes decisiones :

•            Encargarse con determinación de la animación de los compañeros.

•            Informar sobre los desafíos que enfrentan nuestros pueblos. Para esto, el Comité hará que su sitio web sea más eficiente y animara a los compañeros a consultarlo con más frecuencia.

•            Organizar, en cada distrito, reuniones de formación para nuestros colaboradores y compañeros, preferiblemente en colaboración con los comités locales para la formación permanente y los comités locales para la Misión.

•            Publicar regularmente artículos de animación en el Boletín de la Provincia. Invitamos a los compañeros a prestar más atención al cuidado de la creación: evitar los productos de plástico y de duroport; reutilizarlos en lugar de tirarlos a la basura; ser conscientes de la fragilidad de esta tierra que nos ha confiado el Creador; limitar la contaminación tanto como sea posible haciendo un buen uso de los automóviles y los recursos energéticos; hacer uso de productos locales.

Sean buenos animadores convencidos, preocupados por una evangelización integral que toque todas las áreas de la vida y las mentalidades profundas que amenazan nuestras comunidades y la paz en el mundo.

El Comité JPIC-LAC los saluda en Cristo, Maestro de la Misión

P. Jan Hanssens, cicm, coordinador
P. Felipe Banegas, cicm
P. Quiterio Galvá Lamarche, cicm