ANÁLISIS DE LOS ACONTECIMIENTOS DEL AÑO PASADO EN BRASIL

FOTO BRASIL 1Brasil, durante todo el período del mandato de Luiz Inácio Lula da Silva y la primera parte del mandato de Dilma Roussef (2003 – 2014), fue considerado como un modelo de buena gestión política en América Latina. Fueron trece años de gobernanza que lograron evitar la gran crisis económica mundial de 2008-2009 y continuar trabajando por el bienestar de la población, especialmente de los más pobres.

ReformaTrabalhista-CamaraDosDeputados-Protestos-26abr2017-FotoSergioLima.Lo que el gobierno de derecha (PSDB) había pregonado, había encontrado su cumplimiento, por primera vez a nivel interno, por parte del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT): el pastel finalmente se compartió mejor con todos. De 55 millones de pobres, el número se redujo a 17 millones. Los programas tales como la “Bolsa Familha”, la beca universitaria para los estudiantes pobres, las residencias populares “Minha Casa minha Vida”, el aumento real del salario mínimo en estos últimos años, la aparición de una nueva clase medio, y otras conquistas tanto a nivel interno como externo. Todo esto contribuyó a la fama del gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) y permitió la administración del país durante tres períodos consecutivos.

Foto Brasil 5Esto no podía complacer a quienes intentaron evitar la perpetuidad del Partido de los Trabajadores. Además, es necesario hablar también de los pasos en falso y los tropiezos cometidos por el partido en el poder y que abrió el camino al juicio político (impeachment); el cual fue motivado principalmente por el deseo de venganza de parte del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha.

Foto Brasil 3La sensación actual (finales de 2017) es la del caos político, a pesar de la aparente calma. El gobierno de Lula, a pesar de los errores internos que lo llevaron a la corrupción (mensalão), ha visto sus logros reducidos poco a poco: el ascenso de la clase pobre, la universidad para todos, la reducción de las desigualdades sociales, el aumento real del salario mínimo, el combate contra la pobreza a través del programa de distribución del ingreso, etc. Dilma Roussef, que había reemplazado a Lula, no pudo completar su segundo mandato porque se convirtió en víctima del juicio político (impeachment). Con esto, la hegemonía de la izquierda y el sueño del pueblo pobre colapsaron después de haber pasado 13 años en el poder.

Movimentação em frente a sede da Policia Federal no RioHoy en día, la impresión que tenemos es que el parlamento tiene más poder que el poder judicial y el ejecutivo en un sistema presidencial. El parlamento y la presidencia juegan el juego de intereses de los políticos corruptos y de los grandes lobbies de los capitalistas, sin escuchar el grito de la sociedad. La democracia ha salido debilitada. La Corte Suprema de Justicia está politizada y dividida. Las manifestaciones de la calle son reprimidas. Los avances en el campo de los derechos sociales se están perdiendo por reformas como las del Código del Trabajo, el Código de la explotación minera, así como en el campo de la educación y el bienestar social. También está la corrupción llamada “Lava Jato”, la injusticia y la impunidad, la violencia, el tráfico de influencias, la droga, etc. que son plagas que corroen la sociedad y la política de hoy. Sin embargo, el Ministerio Público y la Policía Federal están haciendo un trabajo impresionante en la lucha contra la corrupción, a pesar de la parcialidad de la Corte Suprema de Justicia.

Foto Brasil 4¿Hay esperanza de un mañana mejor? Ciertamente que sí. La perplejidad y la inercia de la población frente a este cuadro oscuro no hace más que despertar su indignación y avivar su esperanza de un mañana mejor. Mucha gente está esperando la oportunidad para devolver la moneda durante las próximas elecciones. Los políticos son conscientes de ello y todas las medidas impopulares que deben aprobar los hace estremecerse ante la proximidad de las elecciones. Los partidos políticos están buscando personalidades menos conocidas y distantes de la vida política para presentarlas como figuras santas, que no tienen las manos sucias. Estos son signos de esperanza para un pueblo que está cansado de ver que sus funcionarios electos no están a la altura de la tarea que se les ha confiado. Como dice el Evangelio, hay que permanecer atentos y siempre en vela.