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BRASIL : LOS TERRIBLES 10 DIAS DE HUELGA

Es 21 de mayo. Los conductores de camiones y furgones anuncian la huelga. Ellos cruzan sus brazos. Los camiones y furgones simplemente se estacionan a lo largo de las principales carreteras nacionales y provinciales. No obstruyen el tráfico. Sin embargo, las mercaderías, las medicinas, los combustibles, los productos de primera necesidad tales como el gas para cocinar, productos agroindustriales, raciones agrícolas, etc. han dejado de circular. Motivo: el precio exorbitante del Diesel debido a los impuestos establecidos por el gobierno sobre la comercialización de los combustibles.

Pasaron uno, dos, tres, cuatro días sin negociaciones entre el gobierno y los huelguistas. Inicialmente, las autoridades parecían no darle importancia a las reivindicaciones de los huelguistas que consistían en reducir el precio del diésel, la institución por parte del Gobierno de la Política de Precio Mínimo para el Transporte por Carretera de bienes y mercancías a hacerse público dos veces al año. , la concesión del 30% del transporte de todo lo que produce la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB), la supresión de los llamados impuestos Confins / Cide e ICMS, el fin de los peajes para los remolques vacíos, entre otros. Y todo esto debería ser publicado en el Diário Oficial da União, periódico de los actos oficiales del gobierno.

Lo que se consideraba un movimiento sin importancia creció rápidamente hasta el punto de paralizar a todo el país y lo privó de la distribución de los bienes necesarios. Como consecuencia inmediata se dio un aumento en el precio de algunos productos alimenticios: una fruta de papaya paso a valer 2.70 dólares, un saco de papas pasó de 21. 00 dólares a 80.00 dólares). En algunas áreas remotas, la gasolina alcanzó 2.70 dólares por litro. El stock de medicinas se vio drásticamente reducido en los hospitales. Las escuelas cerraron y los servicios públicos anunciaron días hábiles opcionales frente a esta situación de emergencia.

En la calle, era sálvese el que pueda. Las familias corrían en los supermercados para abastecerse. En las gasolineras, era la misma locura. Los grandes centros comerciales sufrieron por la penuria de las mercancías, mientras que el interior del país no sabía cómo vender sus productos. Frente al precio desproporcionado entre la oferta y la demanda, los precios de todos los artículos se dispararon. Además, donde había concentración de los huelguistas, la población acudía a ayudarles con lo necesario.

El gobierno, mientras tanto, antes de que este impase en la vida social y pública comenzó con la amenaza. Luego, una negociación le dio la razón a los camioneros. Ellos fueron tomados en cuenta en sus reivindicaciones. Mientras tanto, la militarización del país se convirtió en moneda corriente en el gobierno actual. A los conductores se unieron otros grupos de descontentos con la forma de conducir los asuntos públicos. La Policía Militar, Vial, Federal y del Ejército entraron en acción para dispersarlas manifestaciones y restablecer el orden. Los camiones finalmente pudieron llegar a sus destinos gracias al ojo permanente y a la escolta de la policía y del ejército a lo largo de todo el viaje.

Consecuencias: en diez días, el balance de la huelga es pesado. Todos los sectores de la producción de bienes y servicios fueron duramente golpeados: las granjas perdieron ganado, ovejas y aves de corral por falta de concentrados, los vuelos fueron cancelados por falta de suministro de kerosene, 19 universidades públicas y privadas cerraron sus puertas, el sector del comercio y servicio, a medida que las industrias, toda tendencia mezclada, se ralentizaron o simplemente concedieron feriado colectivo… En total, se estiman las perdidas en más de 20 millones de dólares. Sin mencionar las intervenciones canceladas. Como cualquier movimiento, desafortunadamente esta huelga terminó con una pérdida de vidas humanas y muchas otras violencias cometidas por los huelguistas contra aquellos que trataron de desviar al movimiento o contra los infiltrados.

El domingo 27 de mayo, el gobierno hizo público las decisiones que desentramparon la huelga, debido a las concesiones hechas a los camioneros. Poco a poco, la vida retomo su cauce. Esperamos que todo vuelva a la normalidad. ¿Pero por cuánto tiempo? Siempre y cuando los otros sectores sociales, insatisfechos, no crucen los brazos. Ya que todavía hay algunas amenazas flotando en el aire … como la de los petroleros. Acabamos de enterarnos de que el Presidente de Petrobras ha renunciado este viernes 1 de junio por la mañana. Esto provocó que las acciones de Petrobras cayeran del 15% al 20% en la bolsa de valores, según las fuentes.

(Justin Munduala)